Eran aproximadamente las 09:00 de este miércoles, cuando en la calle Belisario Quevedo, en Latacunga, la propietaria de uno de los locales ubicados en el área donde se ejecuta el proyecto Laboratorio Urbano se acercó a increpar a Carlos González, presidente del Colegio de Arquitectos de Cotopaxi.
Eran aproximadamente las 09:00 de este miércoles, cuando en la calle Belisario Quevedo, en Latacunga, la propietaria de uno de los locales ubicados en el área donde se ejecuta el proyecto Laboratorio Urbano se acercó a increpar a Carlos González, presidente del Colegio de Arquitectos de Cotopaxi.
Durante el intercambio, la comerciante cuestionó la ejecución de esta iniciativa y expresó su preocupación por el posible impacto que, según manifestó, tendría el proyecto sobre la actividad comercial de la calle Guayaquil.
La ciudadana reclamó que, desde su perspectiva, las intervenciones podrían afectar a los negocios del sector y pidió explicaciones sobre el proyecto, sus objetivos y las posibles consecuencias para los comerciantes.
El hecho generó un momento de tensión en el lugar, mientras continúan las intervenciones correspondientes al proyecto Laboratorio Urbano.
Hasta el momento, estas expresiones corresponden a la posición manifestada por la comerciante. Se espera conocer también la versión de los responsables del proyecto y del Colegio de Arquitectos de Cotopaxi para contar con todos los elementos sobre esta situación.
